Rincón Filosófico — 26 agosto 2011

Si hay algo que te da la vida (y no te quita) son los años, los años y la experiencia adquirida. La experiencia se forma, lógicamente, cometiendo infinidad de errores, desde opiniones, posturas en la vida, relaciones, reacciones y prejuicios; Para algunos esto puede resultar sumamente injusto, ya que, uno realmente tiene idea de “que” está haciendo (o como debe hacerlo) luego de años, años y miles de decisiones y caminos tomados.

Por este mismo motivo, hace días que estoy pensando en que les dejaría escrito a mis hijos, cuáles serían las premisas básicas, los conceptos fundamentales que la vida me ha enseñado a seguir y respetar. Les dejo en este texto las 5 premisas más importantes  y que más han influenciado en mi vida.

  1. Nunca te enojes con nadie.

    La vida es extremadamente corta, nos da apenas unos años de conciencia y de razón para disfrutarla… ¿que necesidad hay de perder tiempo enojándonos con otros?, muchas veces nos peleamos con amigos, amigas, hermanos, padres, pero siempre con la mentalidad humana de que somos “infinitos”, de que “después nos vamos a amigar”, pero la verdad es, que el tiempo que tenemos en esta tierra no lo sabemos, es un tiempo limitado, que se puede cortar en cualquier momento, en cualquier momento ese amigo, ese padre o hermano con el cual nos peleamos por una pequeñez puede no estar más, por esa misma razón nunca te enojes, ni pelees, simplemente escucha y trata de entablar una reconciliación, si no funciona simplemente desistí de la discusión o pelea.
  2. No juzges prematuramente.

    Juzgar es algo que le sale increíblemente bien al ser humano, y mucho mas si lo hacemos sin ningún tipo de evidencia o conocimiento del tema. Si bien es necesario juzgar las cosas, si es bueno o malo, si nos conviene o no, jamás se debe hacer sin antes tener información fiable al respecto. Esto se aplica a todo en la vida, sea juzgar una persona, trabajo, lugar de vacaciones, etc.
    Muchas veces me ha pasado, que la gente que creía interesante resulto ser lo opuesto, y la gente que parecía introvertida y aburrida resultaron ser mis mejores amigos, incluso trabajos soñados que rápidamente, una vez en ellos, resultaron ser una pesadilla.
    También hay que tener en cuenta, que si alguien nos va a dar una opinión sobre el tema, esta opinión está completamente manchada por prejuicios, propios de la persona que emite la opinión.
    Acá quiero diferenciar dos cosas, primero, si necesitamos información sobre un tema en particular, por ejemplo, queremos saber que tan alto vuela un trasbordador espacial, y que posibilidades hay de llegar a marte, NO le preguntes a un abogado o a un mecánico, el ser humano se cree capaz de opinar y juzgar sobre todos y todo, aunque su desconocimiento del tema sea completo; Si tenés una duda de esa índole, acudí a su especialista o a su entendido, siguiendo el ejemplo, a un fabricante de cohetes o una persona que trabaje en la NASA.
    Ahora, con respecto a las opiniones/consejos que te puedan dar sobre una persona, esto es lo completamente incierto y poco seguro, la mayoría de los humanos entienden las relaciones humanas, y juzgan a las personas según su propia experiencia personal, si una persona sufrió algún evento traumático o mala experiencia con (por poner un ejemplo) chinos, te va a dar una opinión (juzgar) negativa sobre ellos.

  3. No trabajes demasiado.

    Esto es todo un tema, la sociedad actual insiste en hacernos creer que la razón de nuestra existencia es ser una abejita trabajadora, que el trabajar mucho es algo que nos enriquece y nos hace mas humanos y felices.
    Es todo lo contrario, todas esas horas que tiramos en beneficio de otro (en el caso de ser empleados) son horas que podríamos estar con nuestros hermanos, amigos, hijos, creando lazos, compartiendo, creciendo y aprendiendo juntos.
    Y debo acotar que el problema no es el “trabajo” en sí, sino el sistema monetario, el sistema monetario como tal; Me explico, imaginemos un mundo utópico, donde cada cosa que necesitemos la obtuviéramos gratis, donde todo es de todos, en ese mundo seguramente un médico sea mejor profesional, porque ejerce su profesión libre de la obligación del dinero, la ejerce porque le apasiona, la ejerce en ese momento, ese dia a esa hora porque es lo que realmente quiere; Centrémonos ahora en este mundo, donde un médico, para ganar mas dinero hace largas horas de guardia, está allí sí, trabajando, pero sin ganas, cansado, con ganas de irse a dormir o ver a sus hijos o familia, su atención es dispersa y su voluntad poca.
    Por estas razones, lo mejor es trabajar lo necesario, nunca ambicionar mas de lo que necesitamos, no caer en el espiral consumista y tratar de obtener miles de objetos y dinero para compensar toda esa falta de tiempo, relaciones y amistad.
  4. Respeta toda la vida.

    El humano tiene la extraña idea de que la única vida valiosa en este planeta es la propia, la gente se horroriza cuando ve por TV un asesinato, pero muy tranquilamente mata una araña o algún insecto que se cruce en ese momento; Y entendamos, un humano, una araña, ambos son seres vivos, ambos son vida, y a ambos se les despoja de eso, de vivir, de existir.
    De hecho, podría decirse que la vida “animal” de este planeta tiene mas derecho (en muchos casos) de vivir, ya que no actúan con maldad, no existe el termino maldad, exterminar, matar o mentir en su vocabulario, simplemente viven, contribuyen al planeta, y contribuyen positivamente, lo cual no puede decirse lo mismo de la raza humana.
    Se dice que las civilizaciones mas avanzadas de la historia tuvieron (y tienen) en común un respeto por la vida animal, de hecho, hay miles de citas históricas resaltando la importancia de esto.
    Por lo tanto, vivi conciente de que toda vida en este planeta es eso, VIDA, y que al matar una araña o una mosca estás cometiendo, te guste o no un asesinato, estás arrebatando una vida y terminando una existencia.
  5. ¡No tengas miedo!.

    El miedo, el principal causante de arrepentimientos, póngase a pensar ahora mismo mi querido lector, cuantas cosas NO hizo por miedo, por “no animarse”, cuántas cosas no intento, no vivió por el simple hecho de tener miedo de lo que pudiera pasar, o de que no saliera como pensaba. El miedo es el principal enemigo de los sueños de los humanos, y debemos aprender a no tenerlo en cuenta, a vivir libres de él, a animarnos a todo lo que nos cause alegría o placer, a no temer ante los desafíos, como ya dije antes, la vida es corta, muy corta, en la cabeza típica de “infinito” que tenemos seguramente no es grave no animarse, pero piense que su tiempo se acaba, que esa decisión, ese acto que no realizó hoy por miedo, seguramente ¡ya no pueda realizarlo jamás!. Lo único malo que puede pasar, es no intentarlo y luego arrepentirse de ese hecho, si lo intentamos y sale mal, es una experiencia, aprendimos, y seguramente en la próxima salga mejor.

 

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El Autor

Damian de Arce
Damian de Arce

Soñador, poeta, escritor, tecnólogo, loco, antiguo, romántico, muchas cosas se dicen de mí, prefiero catalogarme como un observador de la humanidad.