Reseñas Uruguay — 23 junio 2017

Fui a ibec Uruguay para comenzar inmediatamente (el tiempo era crucial) un curso el cual me dijeron que comenzaría en seguida. No me dieron más respuestas sino hasta 6 meses después, cuando me exigieron que les pague la plata por el curso que no hice. Pero para no quedarse solamente con la versión resumida, les dejo el relato completo:

 

Podría imitar a mis “amigos” de ibec y decir que esto ocurrió hace 2 semanas (ver más adelante), pero a diferencia de ellos, prefiero situarme en el espacio-tiempo que todos conocemos, y no en una dimensión paralela donde el futuro y el pasado siempre quedan a 2 semanas de distancia.

Corría setiembre del 2016, cuando en mi trabajo deciden que sería bueno para la empresa que tome un curso de javascript cuanto antes para refinar nuestro uso de html5. Hasta ahí nada anormal. Averigüé en 3 o 4 institutos, los cuáles me indicaron que comenzarían en marzo recién, lo cual me parecía totalmente lógico. Hasta que tuve la desgracia de encontrar a ibec.

Razón No. 1 – la oferta
Llamé y les conté lo que necesitaba. Dijeron que sus cursos empezaban constantemente todo el año, por lo que al convertirse en la única opción viable, seguí en contacto con ellos. Me ofrecieron dos opciones : un curso personalizado para empezar la otra semana y terminar antes de fin de año al poder poner la frecuencia que quisiera, o bien un curso normal que empezara ni bien tuvieran 2 o 3 alumnos para formar un grupo (lo cual igualmente me aseguraron que no llevaría más de 2 semanas debido al volumen de pedidos que tenían) que se extendería hasta febrero del año próximo. Les pregunté si me aseguraban que serían 2 semanas, ya que la diferencia con los cursos personalizados era bastante, y no en una ni en dos, sino en 3 ocasiones me dijeron con total seguridad que si.

Razón No. 2 – el contrato
Llegado a ese acuerdo, me mandaron por mail el contrato para que firme, debiendo pagar un adelanto del 10% primero y el otro 90% pasados 45 días. Se comprometían a enviarme un inicio de curso en el mes siguiente, y en caso que no pudiera un inicio para el otro, y así sucesivamente cada 4 meses. Entonces firmé un “pagaré” además del contrato. Bien -me dije-, si el inicio es en 2 semanas, no hay motivo de alarma… A menos que…

Razón No. 3 – la desaparición
Pasaron 2 semanas desde que firmé el contrato, detallé mis horarios disponibles, y pagué el adelanto, y la gente de ibec no me envió nada más que un paquete por mail que más o menos decía “ya sos nuestro alumno”. Llamé por teléfono y me dijeron que no me preocupara, que en cualquier momento comenzarían los cursos, y que me darían aviso cuando así fuera. Pasaron otras 2 semanas de igual forma, y cuando llamé me dijeron exactamente lo mismo que la vez anterior. Extraña es la manera en que pasa y se flexiona el tiempo para la gente de ibec, que el futuro comienzo siempre es en 2 semanas, sin importar la fecha presente. O tal vez es una suerte de mantra tempo-espacial para atraer alumnos a su tenebroso círculo infernal. En cualquier caso, alta desaparición.
Al cabo de un mes, se dio el caso que me desvinculé de mi empresa, y dado que nunca volví a obtener noticias de ellos ni hice el curso siquiera, di por terminado el tema (igualmente revisando la casilla de mail por un mes más, solo por si acaso). Grave error.

Razón No. 4 – el regreso
Nos situamos ahora en abril de 2017. Recibo por whatsapp un comunicado de ibec en el que me avisan que con las horas disponibles que le di no pueden iniciar un curso. Que condenada manga de… Grrrrr!! Encima que demoran 6 meses en contestarme, me contestan que “no pueden”… bueh…
Para ese entonces (y yo estando en otro trabajo, situación que expliqué) mi vida y mis necesidades, sobretodo para con el curso, eran totalmente distintas. Sin embargo, se me ocurrió que en mi anterior trabajo alguien podría estar interesado en tomarlo. Para mi nula sorpresa, la respuesta fue no. Entonces le avisé a los muchachos de ibec que no tomaría el curso. Su escueta respuesta por whatsapp fue “por favor, danos otra casilla de mail, gracias”. No era un buen augurio.

Razón No. 5 – Cosme Fulanito
Aquí es cuando entra en escena este particular individuo, que convirtió lo que antes era un simple grupo de gente inactiva en el más dantesco grupo de personas jamás concebidas. Para no ofender a nadie, llamémosle Cosme Fulanito. Ya de una se presentó avisándome que mi reserva caducó (no jodas). Acto seguido me dice que si no pago la totalidad del importe del curso, en 5 días me enviaría al clearing, ya que había firmado un “pagaré”. Un disparate, pienso, algo que hablando y explicando mi situación se aclarará sin más… Pues este Cosme Fulanito nunca dio en el clavito. El hecho de que me hablara de 5 días y no 2 semanas como el resto de la gente de ibec me daba la pauta de que era un ser especial. Especial no como quien habla de un superdotado ni de un kilo de carne picada, sino… “especial”. “Diferente”. “En otro plano”. Llámelo usted como quiera. Además, un hombre de mil facetas. Vea usted: al intentar llamarlo se excusó de atenderme asegurando que lo mejor era comunicarse solo por mail (Cosme Fulanito, el ermitaño). En su siguiente comunicación, me aseguró enfáticamente que me mandaron mails ofreciéndome terminar en el 2016, y el inicio pactado del curso fue marzo de 2017. Incluso me mandó una serie de mails como prueba, incluyendo el contrato firmado y los puntos resaltados (Cosme Fulanito, el investigador). Al explicarle que el problema no era terminar cuanto antes sino empezar cuanto antes, y que la idea era empezar en 2016 y no en marzo de 2017, él simplemente me dijo que ibec jamás pudo haber prometido tal cosa, y se limitó a repetir lo expuesto en el mail anterior (Cosme Fulanito, el negador). Al explicarle que el contrato mencionaba que me enviarían una fecha tentativa de inicio por mes, las cuales no mandaron, me respondió que no se indicaba la forma en que me comunicarían los inicios, siendo el mail una posible vía, pero no la única (Cosme Fulanito, el misterioso). Esto me dejó especialmente perplejo. Si nunca recibí llamadas ni mensajes, ni cartas ni mails, ¿cómo pensaban comunicarse conmigo? ¿Señales de humo? ¿Pregonando por los bulevares? ¿Contactando a un médium? Al exponerle semejante enigma, Cosme Fulanito se limitó a esquivar el tema y atenerse a lo estrictamente económico (Cosme Fulanito, el desentendido). Flor de -piiiip-

Razón No. 6 – el cambio de tono
Lo peor del caso, es que me dieron 5 días corridos para hacer el pago, haciendo el aviso un jueves a última hora. Perdí el viernes hablando con este inverosímil personaje ultraplanar, y en paralelo haciendo averiguaciones en defensa del consumidor que (por ser viernes) no llegarían en hora. El lunes le escribo nuevamente para avisarle del pago, y un cándido Cosme Fulanito me responde amablemente para agradecerme por el depósito, tomándose el tiempo de darme opciones de pago (bonus track: Cosme Fulanito, el encantador).

Razón No. 7 – la congruencia
Por cierto, me dijeron que tendría el recibo de pago a mi disposición al próximo día. Pasaron varios días y todavía no lo tuve. No voy a molestarme en llamar, ya se que estará pronto en “2 semanas”…

En conclusión, mi experiencia en IBEC fue la siguiente:

Firmé un pagaré por un curso que no tomé. Al no llegar a acuerdos de fechas, me intimaron para que pague lo adeudado, ya que el vencimiento había caducado. Lo hice en el nuevo plazo que me estipularon.

 

Mis pedidos iniciales para el curso no fueron respetados, dado que “fue hablado verbalmente y no tenían validez legal”. Ante el cambio de circunstancias, se mostraron inflexibles a la hora cancelar el curso. Siempre amparados por la legalidad.

 

Hice mis reclamos por todas las vías que conozco, pero la atención del departamento contable no fue buena, siempre me hicieron caso omiso. Me intimaron en no menos de 3 ocasiones para que diera de baja reseñas negativas que consideraban “agravantes”. Una de las cuales no era más que un relato 100% verídico de los hechos acontecidos (la otra, a pesar de ser cierta, tenía alguna expresión ligeramente subida de tono, es cierto, sin llegar al mal vocabulario). Algo que según mi criterio, podría parecerse más a un apriete de barra brava que a una relación institución-cliente. Incluso me amenazaron con mandarme al clearing, a pesar de ya haber realizado el pago y haber terminado todo tipo de vínculo.

 

Usted, señor lector, saque las conclusiones que le parezca. Pero, ¿le parece a usted sensato involucrarse con una institución así? A mi no, y por eso este es mi apodo.

 

Nota del administrador del sitio:

Las opiniones emitidas en este artículo pertenecen al autor del mismo y no representan las opiniones de Demian Blog! (dearce.com.uy) ni las opiniones de sus empresas afiliadas. No se ejecutaran las instrucciones de intermediación recibidas por correo electrónico o correo de voz.
Demian Blog! se ampara en la ley 16.099 de prensa en sus artículos 1, 2 y 3.
Demian Blog! adhiriéndose a esta ley también le ofrece a las personas o empresas que se sientan agravadas o encuentren inexactitudes en la información, utilizar el artículo 7 de la ley para presentar su derecho a réplica, sin necesidad de intermediación judicial, comunicándose a [email protected]

Actualización 28/07/2017

A raíz de esta artículo de opinión, IBEC se comunicó con el autor y le hizo las siguientes demandas:

CapturaDemian Blog, luego de analizar las pruebas del autor de este artículo, cree en que lo expresado es real, basado en los hechos y en la experiencia propia.
Demian Blog rechaza enfáticamente el intento de censura, y extorsión de esta institución.
Por tal motivo, desde este momento se le solicita a la institución IBEC URUGUAY, que ante cualquier otro comentario o duda, se comunique directamente con nuestro departamento legal: [email protected]

Términos de búsqueda:

COMPARTIR ARTICULO

El Autor

inSensato
inSensato

Miembro de la Comunidad del Anillo. En el puente de Khazad-Dum, Gandalf dio instrucciones precisas a quienes se encontraban allí: "Huid, insensatos." Al igual que mis hermanos, salí corriendo, y desde entonces me dedico a huir: de Moria (de las minas enanas y de Casán), de la Tierra Media, de las responsabilidades. La escritura es una buena forma de huir, y de respetar el último deseo del gran mago Gandalf.

  • GoldShark ROU

    Yo a esto le llamo estafa pura y dura… imagino que intentaste ir por atención al consumidor y tampoco hubo acuerdo no?

    Saludos